Yarko Rhea Salazar

TOJPI-CORAZÓN

Mi tojpi-corazón
gordo como un airbag
anda turisteando
lejos de las wara-waras,
los pájaros y los feedbacks
porque no soporta fuegos
y peor humos.

Mi thantha-cuerpo
posa para el retrato
mientras los rayos diurnos
codician a las paraguas ilusas.

Mi khori-aurea
abrasa la sombra sobre la pared
con llamas que transmutan
la constante espera
en un magmífico final..

NARATON

Kestas mirando desde la ventana enrejada men?  Quizás a la hmmbra que se mueve como un autito a pila de litio tras los cristales, en la casa del frente que el farol oculta parcialmente?

Tas tan en ti que ni te das cuenta del voyerista que arranca ansioso el ojo del afiche para observar sin ser descubierto la respiración mojada de la que espera tu celular...

Sapan los autos mientras, y tras cada parabrisa asoma el rostro esmeralda que te da paz en las noches cuando cantan las naras.

 

TERABEYBE

Tú mi terabeybe fulera, me causa vértigo estar montado sobre ti lanzándote  mensajitos a lo choco sublime...

 

 

TRALALÁFICO

Llegarán,
(lo pre-siento)
cientos de peces friolentos
cargando estrechos de Trafalgares
sobre las aletas congestionadas
camino a las yugulares.

Cantará mientras tanto
el semáforo un tra-la-la-fásico
sacando de quicio
a la cebra que duerme
sobre el pavimento jurásico.

Esta soñando
que galopa sobre la sábana
hacia las zonas
donde están calados los signos
que nos llevan una y una vez
a la vorágine de la lengua de la rana.

Eres mi tranvía a las cumbres
mi transbordador al lado obscuro de la luna
mi ala delta sobre el Illimani,
pero al arribar eres la daga
que dibuja en mi cuello
la línea que atraviesa
las calles rojas de mi ciudad rayada...

 


 

TATOOADA

Tatooada la hmmbra en el hombro y broom el diábolo reptandole a la yugular para desde allí jalarle los hilos y dirigir sus pasos a la cama con fuego...

 

Ilustración: "Rocksta". KARMO

SERPIENTE PAVOROSA

No le va tu nombre al rostro me dijo. Capricho de la naturaleza le respondí, al igual que la inclusión de una letra muda en medio del apellido; parece algo persa aunque lo llevo desde el vientre de mi madre en honor al satélite, tú sabes.

Soy simpatizante de la causa indígena, me replicó a quemarropa, mientras se ponía el delantal plástico y sacaba del estuche al monstruo. Admiro a Jerónimo y a Sitting Bull, el que masacró a Custer, pero ojo, no a los aztecas por lo de los sacrificios humanos.
- ¿Y como me adivinó?

Pensaba en cualquier cosa para amenguar al dolor mientras la serpiente de titanio reptaba por entre la tráquea hacia el estómago. Mordí la argolla plástica inserta entre los labios y sentí claramente el cabezal indagando las paredes internas, las cascadas ácidas y los flujos emocionales.

El choque más evidente de este encuentro fue cuando salio un pavoroso tornado por la faringe que se llevó de cuajo por la ventana a la enfermera, hacia Saturno.

 

LA GOTARTERA

Tasaí como una virgen incrustada en mi faquin jed, me desmorono cuando te topo en la calle, y te amo, rabioso, en la entretela de mi cuerpo odiando al pudor que nos clava arteras gotas ene taims...

 

 

LOS DIABOLOS EN TAMARUGAL

Maldita Tirana mascullaba el bailarín dentro de la máscara. Atacame puta de una vez y cuelga mi corazón al sol para que hagan charquican y te lo comas pensaba, mientras se sacaba, molesto, arena de los orificios nasales, de entre las hebras de pelo mezclado con fragmentos de yeso y de las orejas.

Miércoles, te voy a sacar la puta a pesar de ser domingo vociferaba histérico y bañado en sudor; torpe con el niño que le ayudaba a sacarse el atuendo.

Mientras rodaba el niño sobre los adoquines y recibía las patadas de las botas blancas, saltó raudo un perro negro, salido de la nada, sobre el cogote sudoroso del diábolo cortándole todo paso de aire y por ende su puta vida.

Y así, el calor de Atacama quedo hecho microbio comparado hacia el que se marcho dando tumbos por la pampa de Tamarugal...


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